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LA VIOLENCIA PARA LOS INVISIBLES

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PERSONAJES VIOLENTOS PARA HISTORIAS REALISTAS

En el post de hoy hablaremos de los invisibles, el último de los colectivos profesionales a los que hacíamos referencia en nuestro post sobre el impacto de la exposición a la violencia en el ámbito laboral. Se trata de profesionales que no relacionamos con situaciones de violencia porque su tarea no está directamente vinculada y que, no obstante, se ven expuestos/as de manera habitual.
LA EXPOSICIÓN A LA VIOLENCIA NO PREVISTA
Dentro de este grupo podemos encontrar periodistas, moderadores/as de contenido, veterinarios/as, teleoperadores/as, etc. Son profesionales que, a priori, pensaríamos que no tienen ningún motivo para verse expuestos a la violencia pero que pueden encontrarse en esta situación de manera más o menos continuada, sin haberlo previsto ni haberse preparado específicamente para hacer frente.
La exposición inesperada a la violencia puede tener un impacto importante en su bienestar emocional y, si se produce con cierta continuidad, puede poner en juego su resiliencia y recursos personales. Además, la carencia de preparación específica para hacerle frente puede dificultar su capacidad para identificar los efectos, así como la de su entorno.
Poner algunos ejemplos nos puede ayudar a comprender cómo estos profesionales invisibles pueden verse expuestos a la violencia.
Periodistas
Los y las profesionales que se dedican a la comunicación pueden informar e investigar sobre temas muy diversos. Algunos de ellos tienen relación directa con la violencia, lo que les lleva a conocer detalles y consultar documentación explícita o, incluso, escuchar relatos de testigos y víctimas de violencia. Si se especializan en la cobertura de este tipo de informaciones, su exposición será continuada en el tiempo.
Moderadores/as de contenido
Se trata de una profesión todavía muy desconocida pero en la que trabaja un número cada vez más grande de personas. Su tarea es revisar los contenidos que se cuelgan en las redes sociales para garantizar que no incumplen las políticas que haya definido la empresa tecnológica propietaria de la red social en concreto. Los contenidos a moderar pueden incluir un gran abanico de violencias como la explotación sexual infantil, los ataques terroristas o videos de guerra. En estos casos, la exposición a estos contenidos es continuada y genera consecuencias inmediatas y a largo plazo.
Veterinarios/as
Las personas que trabajan con animales, como veterinarios o en otras posiciones en contextos como protectoras de animales se encuentran a menudo con gatos, perros y otros animales que han sufrido violencia a los que tienen que atender. Las señales y consecuencias de esta violencia en los animales pueden generar mucha rabia y frustración, especialmente teniendo en cuenta el abuso de poder y la indefensión de los contextos en los que se da. El impacto de la exposición a esta violencia a largo plazo puede tener efectos importantes en el bienestar emocional de quienes trabajan en ello.
Teleoperadores/as
Las personas que trabajan como teleoperadores, del mismo modo que otros profesionales de atención al cliente, pueden sufrir violencia verbal con cierta frecuencia. Si las empresas para las que trabajan utilizan estrategias de contacto y venta agresivas, puede ser que este tipo de respuestas formen parte de su día a día laboral. Puede parecer que la violencia verbal tiene un impacto limitado y que es fácil deshacerse de sus efectos pero, lo cierto es que, si se sufre de manera constante puede acabar generando consecuencias relevantes.
RETOS DE LA EXPOSICIÓN A LA VIOLENCIA
El principal reto de los y las profesionales que pertenecen al colectivo de los invisibles es identificar aquellos indicadores de malestar o síntomas como consecuencias de la violencia a la que se ven expuestos. No mirar con las gafas adecuadas lo que nos está pasando nos puede hacer muy difícil el reto de encontrarle una explicación y, en estos casos, es posible que los malestares se confundan o se interpreten como respuesta a otras situaciones de estrés laboral o personal y se ofrezcan respuestas parcialmente eficaces, que no pongan solución a la raíz del problema.
A continuación, enumeramos algunos de los aspectos que pueden contribuir a mejorar el bienestar emocional de los colectivos invisibles.
Identificar el impacto de la violencia y sus efectos:
Es posible que las personas que trabajan en estos colectivos y sus empresas no contemplen las situaciones a las que se enfrentan como violentas. Un análisis con la perspectiva adecuada, a menudo de la mano de profesionales de la psicología especializados, permiten poner nombre a estas situaciones y poner en marcha un plan para prevenirlas y ofrecer respuestas adaptadas y específicas.
Analizar las bajas reiteradas y las rotaciones frecuentes de personal:
Puede ser frecuente que se subestimen los motivos de las bajas laborales o de la salida de profesionales, atribuyendo explicaciones individuales o puntuales que impiden el análisis conjunto de la situación y la identificación de causas relacionadas con las realidades a las que se exponen los y las profesionales. Una actitud proactiva por parte de las personas responsables de la empresa permite detectar elementos críticos que tienen en común estas circunstancias y planificar medidas al respecto.
Aumentar las estrategias de afrontamiento de la exposición a la violencia:
Una vez se ha identificado el impacto de la violencia y sus efectos, se pueden aumentar las estrategias de afrontamiento más adecuadas para preservar el bienestar emocional y evitar las repercusiones en la vida laboral, familiar y personal. La empresa puede ofrecer acompañamiento especializado a sus equipos profesionales pero, en el supuesto en el que no lo tenga contemplado o como medida complementaria, se pueden buscar espacios individuales de acompañamiento específico para trabajar el impacto de la violencia y generar estrategias concretas que den respuesta.
Más allá de los aspectos enumerados hasta el momento, uno de los elementos importantes que contribuyen a una respuesta más adaptativa al impacto de la violencia es contar con un entorno seguro, que no banalice las experiencias a las que se está expuesto y que ofrezca contención y cura ante sus efectos. Este elemento es especialmente importante para las personas que forman parte de los colectivos invisibles, puesto que es probable que no se reconozca socialmente el impacto de su exposición a la violencia y no cuenten con espacios específicos donde poder abordarlo.
Tal y como hemos expuesto, el gran reto de estos profesionales es la identificación de las situaciones de violencia a las que se exponen como consecuencia de su tarea laboral y las consecuencias que tienen en su bienestar emocional a corto, medio y largo plazo. Consideramos que es imprescindible reconocer estos riesgos y es responsabilidad de las empresas u organizaciones donde trabajan analizar adecuadamente estas situaciones con asesoramiento especializado para trazar estrategias preventivas y medidas de afrontamiento adecuadas que promuevan entornos laborales más saludables y seguros.
En REVERSA podemos ayudarte a mejorar el contexto laboral de los profesionales que trabajan en tu empresa, tanto con el diagnóstico de los riesgos a los que están expuestos como en el diseño e implementación de los mecanismos necesarios para mitigar y gestionar el impacto de la exposición a la violencia. Si te interesa saber más sobre cómo podemos trabajar juntos, escríbenos a info@reversaconsultoria.com .
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